El filósofo griego aseguraba que "conocer es recordar", de modo que cada vez que recordáramos algo, sería porque ya lo habíamos vivido antes. ¿No sucede lo mismo cada vez que vemos una película antigua?
Hoy en día deben ser pocas las personas que vieron un filme de 1927 directamente en la sala de cine, y es que solamente ellos quedarían fuera de este análisis. Cuando uno estudia cine en la academia conoce aquellas películas denominadas clásicas, dentro de las cuales está sin duda Metrópolis. Lo que resulta divertido para jóvenes como nosotros cuando vemos un filme clásico de los años veinte, es que hallamos en la película un montón de escenas que nos recuerdan a otras películas; paradójicamente, estamos frente a una experiencia platónica, porque mirando Metrópolis, es como si viéramos también cintas como: Batman, Blade runner, Matrix, Dark city, Volver al futuro, y hasta La guerra de las galaxias.
Hay que caer en cuenta de que estas películas son en realidad fruto de las primeras realizaciones cinematográficas como Metrópolis de Fritz Lang, donde una sociedad de corte capitalista somete, en calidad de "esclavos", a las personas de escasos recursos quienes trabajan en una ciudad subterranea donde viven en condiciones infrahumanas. ...